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Empezar el día con intención

Artículo provisional de ejemplo.

Muchas mañanas empiezan con prisa: el móvil, las noticias, la lista de tareas. Antes de darnos cuenta, el día ya ha decidido por nosotros.

Una práctica de tres minutos

  1. Siéntate en un lugar tranquilo, antes de mirar el móvil.
  2. Respira despacio tres veces y fíjate en cómo te sientes, sin juzgarlo.
  3. Elige una intención para hoy: una sola frase, por ejemplo «hoy quiero escuchar con atención».

Por qué funciona

Una intención no es un objetivo que cumplir. Es una dirección. Cuando el día se complica, recordarla te devuelve al centro.

Prueba durante una semana y observa qué cambia.